Maestros de la Costura Celebrity 2 firmó una de sus noches más intensas desde su estreno. La cuarta gala del talent de RTVE reunió todos los ingredientes para mantener la tensión hasta el último minuto: una audiencia histórica, un premio completamente inédito, un reto considerado casi imposible y una expulsión que llegó tras un error que nadie esperaba.
El programa aprovechó además el enorme arrastre televisivo de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra para registrar su mejor dato hasta la fecha. Sin embargo, más allá de las cifras, la entrega dejó momentos que marcarán el desarrollo del concurso.
Mientras algunos aprendices consiguieron demostrar una evolución sorprendente, otros acabaron pagando muy caro una mala decisión.
''El aprendiz que no continúa en el taller de #MaestrosDeLaCostura es Jazz'' pic.twitter.com/rwGx5awz7L
— Maestros de la Costura (@MaestrosCostura) July 16, 2026La primera prueba llevó a los famosos a diseñar un conjunto deportivo de estilo casual pensado para el día a día. Para ello contaron con la ayuda de la atleta Ana Peleteiro, que compartió las necesidades reales que debe cumplir una prenda destinada al deporte y ejerció como jueza invitada.
Pero el auténtico desafío no estuvo únicamente en la costura.
Cada participante escogió una gorra que escondía ventajas o castigos completamente aleatorios. Algunos recibieron tiempo extra, mientras que otros tuvieron que afrontar obstáculos que complicaron enormemente su trabajo.
Uno de los grandes protagonistas volvió a ser Pau Echániz.
El concursante sufrió prácticamente todos los contratiempos posibles: tuvo que intercambiar su gorra, permanecer inmóvil durante diez minutos e incluso reiniciar parte de su trabajo desde cero.
Durante varios minutos pareció cerca de abandonar la prueba. Sin embargo, consiguió rehacerse y presentó una propuesta que sorprendió al jurado.
Luis de Javier destacó públicamente el enorme mérito del trabajo realizado pese a las dificultades, convirtiendo a Pau en uno de los nombres propios de la noche.
Si Pau fue el ejemplo de superación, Beatriz Luengo fue la gran vencedora del primer desafío.
Su diseño convenció plenamente al jurado y le permitió llevarse el reconocimiento como mejor aprendiz de la prueba.
La cantante celebró el resultado emocionada, asegurando que el premio suponía una victoria muy personal después de confiar más que nunca en sus posibilidades.
Lo que todavía desconocían sus compañeros era que esa victoria escondía una enorme recompensa.
Por primera vez en la historia del formato, el programa entregó el llamado dedal de la segunda oportunidad.
Este nuevo privilegio permitirá a Beatriz regresar automáticamente al taller si en futuras galas resulta expulsada.
Eso sí, existe una condición muy estricta.
La concursante no puede revelar absolutamente nada al resto de aprendices. Si desvela la existencia del premio, perderá inmediatamente ese beneficio.
La emoción fue tal que la propia artista confesó que la sensación era comparable a cuando recibió uno de los mayores reconocimientos de su carrera.
La prueba por equipos trasladó el concurso hasta Valencia para rendir homenaje a uno de los grandes símbolos de las Fallas: el traje tradicional valenciano.
Los aprendices debían reproducir dos elaboradísimos trajes oficiales, considerados auténticas joyas textiles por la enorme precisión artesanal que requieren.
Como ganadora del reto anterior, Beatriz fue la encargada de repartir los equipos.
La gran sorpresa llegó cuando Lorenzo Caprile anunció que Yolanda Ramos sería capitana… de ambos grupos al mismo tiempo.
Una misión casi imposible.
Aunque los concursantes mostraron una actitud ejemplar, la extrema dificultad del reto acabó pasando factura.
El jurado consideró que ninguno de los equipos alcanzó el nivel esperado.
Como consecuencia, todos recibieron el mandil negro y pasaron directamente a disputar la prueba de eliminación, aunque Jazz Vilá fue reconocido como el mejor aprendiz del reto colectivo.
La última prueba giró alrededor del maquillaje como fuente de inspiración para crear nuevas prendas.
Cada concursante debía diseñar un look completamente adaptado al maquillaje artístico que lucía su modelo.
Antes de comenzar, Jazz disfrutó de una importante ventaja.
Pudo repartir las modelos entre sus compañeros y, además, salvar directamente a dos concursantes.
Eligió a Pau Echániz y Jaydy Michel.
Su intención era utilizar posteriormente el llamado imperdible dorado para recibir la ayuda de Pau durante la confección.
Sin embargo, el plan nunca llegó a ejecutarse.
En los minutos finales, Jazz dejó a su modelo demasiado tiempo en el probador mientras realizaba ajustes. Esa circunstancia también dificultó el trabajo del resto de participantes.
Pero el auténtico problema apareció cuando terminó el tiempo.
El concursante cayó en la cuenta de que había olvidado solicitar el uso del imperdible dorado y, por tanto, había renunciado sin querer a la ayuda de Pau.
Un despiste que terminó siendo definitivo.
Los jueces coincidieron en señalar que su vestido era el más flojo de la noche y Lorenzo Caprile anunció finalmente su expulsión.
Así terminó el camino de Jazz Vilá en Maestros de la Costura Celebrity 2, en una gala que será recordada tanto por el nacimiento de un nuevo privilegio como por una eliminación marcada por un simple olvido.
Con varios favoritos consolidándose y nuevas ventajas estratégicas en juego, el concurso entra ahora en una fase decisiva donde cualquier pequeño error puede resultar irreversible.
¿Crees que Jazz Vilá merecía la expulsión? ¿Será Beatriz Luengo la gran favorita tras conseguir el histórico dedal? Cuéntanos tu opinión en los comentarios y comparte la noticia con otros seguidores del programa.
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