

Andrea Compton y Jedet conquistan Hasta el fin del mundo
El viaje terminó. La meta apareció en el horizonte. Y, con ella, una explosión de emociones que nadie pudo contener. Hasta el fin del mundo, el reality de aventura de La 1, cerró su primera temporada con una final intensa, humana y profundamente emotiva que confirmó algo que el programa llevaba semanas insinuando: aquí no solo ganaba quien llegaba primero, sino quien era capaz de resistir por dentro.
Tras miles de kilómetros recorridos por Latinoamérica, atravesando paisajes tan hostiles como fascinantes —selvas, desiertos, montañas imposibles—, seis parejas de famosos pusieron punto final a una experiencia que les cambió la forma de mirarse… y de mirar la vida. Y fue Andrea Compton y Jedet quienes, contra todo pronóstico y tras superar obstáculos físicos y emocionales, se alzaron con la victoria.
¿Fue solo una carrera? ¿O algo mucho más profundo?
🌎 Jedet y Andrea Compton ganan #HastaElFinDelMundo
— RTVE Comunicación y Participación (@RTVE_Com) January 16, 2026
¡Enhorabuena campeonas 👏!
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Un reality que fue más allá de la competición
Desde su estreno, Hasta el fin del mundo se presentó como un formato diferente. Sí, había pruebas. Sí, había clasificación. Pero, episodio tras episodio, quedó claro que el verdadero núcleo del programa no estaba en los cronómetros, sino en las relaciones humanas que se iban tejiendo bajo presión.
El cansancio extremo, la falta de recursos, la convivencia constante y la incertidumbre sacaron a relucir miedos, inseguridades y verdades que, fuera del viaje, quizás nunca habrían emergido. Cada etapa fue un espejo emocional para sus protagonistas.
Y la final no fue la excepción. Todo lo contrario.
Jedet y el momento que nadie esperaba
Uno de los instantes más conmovedores de la etapa final tuvo a Jedet como protagonista. En medio del recorrido, la artista se encontró de forma totalmente inesperada con una seguidora local. Lo que parecía un saludo más se convirtió en una conversación profunda, sincera y desarmante.
Sin cámaras invasivas ni discursos preparados, Jedet habló de su salud mental, de los miedos que arrastraba y de cómo el viaje había removido heridas que creía cerradas. Las lágrimas brotaron sin filtros. Y con ellas, una verdad que conectó con miles de espectadores desde casa.
Porque Hasta el fin del mundo también fue eso: un espacio donde mostrarse vulnerable no era una debilidad, sino una forma de resistencia.
Andrea Compton, el apoyo silencioso que sostuvo todo
A su lado, Andrea Compton demostró ser mucho más que una compañera de aventura. Fue sostén, escucha y equilibrio. En los momentos de flaqueza, supo cuándo hablar… y cuándo simplemente estar.
La complicidad entre ambas no nació de la noche a la mañana. Se fue construyendo etapa a etapa, kilómetro a kilómetro, superando discusiones, agotamiento y problemas de salud que pusieron en jaque su continuidad en el programa. De hecho, Jedet tuvo que ser atendida en el hospital en uno de los momentos más delicados del recorrido.
Pero ni siquiera eso las detuvo.
Yolanda Ramos y Ainoa: humor frente a la adversidad
Si hubo una pareja que se ganó el cariño del público por su autenticidad, esa fue la formada por Yolanda Ramos y su sobrina Ainoa Olivares Ramos. Su aventura estuvo marcada por dificultades económicas, contratiempos constantes y un episodio especialmente angustioso: la pérdida temporal de los pasaportes.
Como si fuera poco, los problemas de salud de Ainoa, especialmente durante su paso por Argentina, añadieron una carga extra a una experiencia ya de por sí exigente. Aun así, Yolanda nunca perdió el humor. Ni la ironía. Ni la capacidad de reírse de la situación cuando todo parecía ir cuesta abajo.
No ganaron el reality, pero se llevaron algo igual de valioso: el respeto y el afecto de la audiencia.
Alba Carrillo y Cristina Cifuentes: estrategia, caídas y alianza
Pocos esperaban ver a Alba Carrillo y Cristina Cifuentes formando un bloque tan sólido. Sin embargo, contra pronóstico, su alianza se convirtió en una de las más consistentes del programa.
Accidentes, retos extremos y momentos de tensión pusieron a prueba su resistencia física y mental. Pero supieron jugar con inteligencia, medir fuerzas y avanzar cuando otros se desgastaban. Su enfoque estratégico fue clave para mantenerse en la parte media-alta de la clasificación durante gran parte del recorrido.
No llegaron al podio, pero dejaron claro que la experiencia también puede transformar relaciones improbables.
Aldo Comas y José Lamuño: el viaje interior
Si Hasta el fin del mundo fue un viaje físico, para Aldo Comas y José Lamuño fue, sobre todo, un viaje interior. Su paso por el programa estuvo marcado por la reflexión, la creatividad y una mirada introspectiva que contrastaba con el frenesí competitivo.
Conversaciones profundas, silencios compartidos y una forma distinta de entender la aventura hicieron de su dúo uno de los más singulares. No siempre fueron los más rápidos, pero sí los más conscientes del camino.
Esa actitud les llevó a alcanzar una meritoria segunda posición en la clasificación final.
Nia y J Kbello: música, cultura y disfrute
Desde el primer episodio, Nia y J Kbello dejaron claro que su prioridad no era ganar, sino vivir la experiencia. Y lo hicieron a su manera: llevando música, ritmo y cultura popular a cada rincón del recorrido.
Cantaron con locales, improvisaron actuaciones y se integraron en las comunidades que atravesaban. Para ellos, el viaje fue un intercambio cultural constante, una celebración de lo compartido.
Ese espíritu los llevó a terminar en cuarta posición, pero con la sensación de haber aprovechado cada segundo del camino.
Rocío Carrasco y Anabel Dueñas: regularidad y constancia
Rocío Carrasco y Anabel Dueñas fueron, sin duda, uno de los equipos más constantes del programa. Prueba de ello son las tres victorias parciales que acumularon a lo largo de la temporada.
Su estrategia, basada en la regularidad y la planificación, las mantuvo siempre en la lucha. Sin embargo, el formato tenía reservada una última sorpresa: la gran final no perdonaba errores.
Y ahí, pese a su excelente trayectoria, no lograron imponerse.
La gran final: cuando todo se decide
La última etapa de Hasta el fin del mundo fue una prueba de resistencia pura. El cansancio acumulado, las emociones a flor de piel y la presión del desenlace marcaron cada paso.
Rocío y Anabel partían como favoritas. Aldo y José acechaban. Pero fueron Andrea Compton y Jedet quienes, con una mezcla de determinación, compañerismo y capacidad para disfrutar incluso en la adversidad, cruzaron juntas el último punto de control.
El abrazo final lo dijo todo. Lágrimas. Sonrisas. Alivio.
Habían llegado hasta el final. Y habían ganado.
Clasificación final de Hasta el fin del mundo
- 🥇 Ganadoras: Andrea Compton y Jedet
- 🥈 Segundos clasificados: Aldo Comas y José Lamuño
- 🥉 Tercer puesto: Rocío Carrasco y Anabel Dueñas
- 4️⃣ Nia y J Kbello
- 5️⃣ Alba Carrillo y Cristina Cifuentes
- 6️⃣ Yolanda Ramos y Ainoa Olivares Ramos
Un cierre que deja huella
La primera temporada de Hasta el fin del mundo se despide dejando algo más que un palmarés. Deja historias. Confesiones. Momentos que conectaron con el espectador desde la verdad.
¿Habrá segunda edición? ¿Volveremos a ver este formato que apuesta por la emoción sin artificios? Lo cierto es que el listón ha quedado alto. Y la audiencia ya pide más.
Ahora te toca a ti:
👉 ¿Crees que Andrea y Jedet fueron justas ganadoras?
👉 ¿Qué pareja te emocionó más durante el viaje?
Déjanos tu opinión y sigue la conversación.
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